Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

A causa del histórico descontento de nuestro país y del trato discriminatorio hacia la mujer al lado de la crisis social, económica y política que vivimos, centenares de mujeres tomamos la decisión de ingresar a las FARC EP.

La mujer juega un papel preponderante dentro de las filas guerrilleras, luchamos por cambiar esa forma de vernos en la sociedad, en la política, en la familia, ya que tenemos la oportunidad de plantear nuestros puntos de vista sin discriminación.

Como guerreras, hemos tenido la fortuna de comprobar que hombres y mujeres tenemos idénticas capacidades, el mismo valor cuando se trata de derechos y deberes.

La participación de las mujeres como protagonistas activas ha sido fundamental en nuestra historia, cada día nos preparábamos más en las diferentes tareas políticas, ideológicas, propagandísticas, educativas, comunicaciones, salud, organización etc.

Compartíamos la vida con el guerrillero que amábamos, sin que esto llegara a ser nunca un obstáculo para cumplir nuestros deberes, disfrutamos esa sensación de libertad.

Durante nuestra lucha armada, las mujeres farianas fuimos reconocidas, como las herederas de otras grandes luchadoras que dejaron una huella imborrable, demostrándonos que la mejor forma de alcanzar la libertad es luchar por ella.

Es por eso que enarbolamos con mucho valor y abnegación la bandera de la paz, para hacer realidad los anhelos de miles de hombres y mujeres que han dado hasta el último aliento de sus vidas por una Colombia en paz, con justicia social, democracia y soberanía.

Por tal motivo el papel de la mujer fariana en la batalla de las ideas, se debe convertir en una poderosa fuerza de la sociedad colombiana en busca de un profundo cambio económico, social y político para nuestro país.

Forjaremos elevados valores en millones de mujeres campesinas, obreras, empleadas, amas de casa, maestras, profesionales, artistas, técnicas, artesanas, estudiantes, activistas sociales, etc., que de manera anónima cada día aportan lo mejor de sí para el progreso de la patria.

Con esfuerzo, entrega y sacrificio lograremos una sociedad, en la que las mujeres, sus prácticas políticas, sus deseos y sus derechos sean reconocidos y garantizados plenamente.

Adquirimos un firme compromiso contra todo tipo de discriminación. Sin duda alguna que esa será la llave con la que lograremos abrir la puerta hacia una patria nueva, hacia la sociedad verdaderamente humanista, en que todos los hombres y mujeres de la tierra seamos hermanos.

Bienvenidas todas las luchas y todas las teorías feministas del mundo.

Somos mujeres, somos luchadoras, somos colombianas, somos latinoamericanas, somos caribeñas, somos paz.

Share